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10 DE MAYO DE 1951, EL DÍA DE LA TRAICION PDF Imprimir E-mail
NOTAS SUELTAS - NOTAS SUELTAS
Lunes, 09 de Mayo de 2011 08:43

Este escrito con mucha informacion y graficos creo que aparece en un buen momento donde en un breve tiempo escojeremos a convencionales que elegiran quien nos guien por el camino correcto y siguiento la doctrina panameñista, aquella doctrina que varios malos panameñistas o aquellos que se disfrazan de panameñistas solo para intereses bajos y poder para tratar de amendrentar a los verdaderos panameñistas que no nos venderemos ni tampoco sucumbiremos y al final moriremos con las botas puestas arropados con la bandera panameñista.  De antemano le agradezco a Enrique De Obaldía que gentilmente elaboro este material.

10 DE MAYO DE 1951, EL DÍA DE LA TRAICION
Recopilación bibliográfica elaborada por Enrique De Obaldía – Abogado.
Por disposición del Presidente Enrique Adolfo Jiménez, el Dr. Arnulfo Arias Madrid regresa al país en el año de 1945, después de haber sufrido un destierro de su patria natal. Al regresar al terruño patrio el Dr. Arias vuelve a enrolarse y agitarse en la vida política nacional.
A consecuencia del asalto del cuartel de Colón, el día 21 de diciembre de 1945 por la célula denominada Juventud Independiente de Colón, hecho conocido como la “crisis de los cuatro locos”, el Dr. Arias y un ciento de personas son detenidas por ser vinculadas con los acontecimientos citados. El día 2 de mayo de 1946 tras varios meses de reclusión en la Cárcel Modelo “EL LIDER” decide declarase en huelga de hambre, logrando su libertad el día 10 de agosto de 1946, después de estar internado por 3 meses en el Hospital Panamá debido a su grave estado de salud.
Por impulso del Caudillo el 28 de noviembre de 1947 se constituye el Partido Revolucionario Auténtico., Partido que meses después, en Colón, postula al Dr. Arias como candidato a la Presidencia de la República para las elecciones de 1948.
Las elecciones de Mayo de 1948 se vieron empañadas por irregularidades y hechos violentos, amparados por la Policía Nacional. El Escutrinio de los votos siguió de manera irregular y se prolongó por varios meses y terminó por proclamar, luego de un escandaloso fraude, al candidato oficialista Domingo Díaz Arosemena., desconociendo el triunfo del Dr. Arnulfo Arias. Los resultados del Escrutinio final de los votos fueron los siguientes: Domingo Díaz Arosemena 72.153 votos, Arnulfo Arias Madrid 71.037 votos.
A propósito el 1ro. de Octubre de 1950 al iniciar su nuevo período legislativo la Asamblea Nacional, el Presidente Arnulfo Arias nos describía la realidad política de los años 1948 y 1949 en su mensaje presidencial, en los siguientes términos:
“Para nadie es un secreto que al asumir la Presidencia de la República el 25 de noviembre de 1949, por mandato del pueblo panameño, después de una serie de incidentes, que menguaron la majestad de la República, por el desconocimiento más absoluto del sufragio, el caos se había entronizado en el país, al punto de que la patria adolorida, se preguntaba angustiada, si había llegado la hora de su liquidación. Los derechos individuales eran entonces sistemáticamente desconocidos. Muchos ciudadanos hallábanse en las cárceles, por el hecho de opinar distinto a los asuntos del Estado, lo cual habíase eregido en delito punible por las autoridades contraviniendo así los más caros principios constitucionales, y sin los cuales la convivencia de los ciudadanos es imposible, la libertad de expresión, el derecho de la reunión pacífica, las legítimas actividades políticas de grandes sectores de la opinión pública, no adictas al régimen imperante, eran ferozmente ahogadas por una fuerza organizada oficialmente y conocida con el nombre de Pie de Guerra, compuesto por individuos, sin Dios, ni ley, reclutados en su mayoría entre la hez de la población y que pasará a la historia, como Baldón para la República.
La prensa se hallaba cohibida y amordazada hasta el punto de que algunos de sus órganos perdieron todo interés para sus lectores, mientras que otras sólo podían reflejar la opinión favorable de los gobernantes, el Habeas Corpus había sido prácticamente olvidado, reemplazado por la voluntad omnímoda de quienes detentaban el poder.
Hoy vivimos en un país en donde a nadie se le está privando arbitrariamente de su libertad, no hay presos, ni exiliados políticos, y la tolerancia que impera en las esferas oficiales es tan amplia que muchas veces se le critica por elementos conscientes del país, de rayar en excesiva pasividad ante los insultos y las calumnias de que somos víctimas”.
El día 5 de Junio de 1949 el Dr. Arnulfo Arias es detenido en su finca de Boquete acusado de organizar una revolución armada con respaldo internacional, invasión que supuestamente se preparaba desde las tierras altas de Chiriquí, colindante con la frontera de Costa Rica. Cabe señalar que el Dr. Harmodio Arias también es detenido por la misma causa en la Ciudad Capital, ambos hermanos son confinados a la Cárcel Modelo.
El día 27 de Julio de 1949, el Presidente Domingo Díaz Arosemena se vio obligado a separarse de su cargo por motivos de salud, cabe señalar que Díaz Arosemena debido a su grave estado de salud a la postrer fallece, por lo cual toma posesión de la Presidencia de la República el Primer Vicepresidente Dr. Daniel Chanis Jr. El Presidente Chanis entre sus primeros actos administrativos ordena el cierre de los centros políticos de las hordas paramilitares liberales del PIE DE GUERRA y ordena la libertad de todos los detenidos políticos incluyendo al Dr. Arnulfo Arias.
A consecuencia de la descomposición socioeconómica y política que sufría el país, los militares aparecieron como mediadores entre los actores de la política nacional., así pues, los Coroneles José Antonio Remón Cantera y Bolívar Vallarino Comandante y Sub Comandante de la Policía Nacional respectivamente, se abrogan el derecho de intervenir y decidir sobre las decisiones del poder civil. A todas luces había una ascendencia de los comandantes de la Policía Nacional y la Institución armada en la vida política nacional.
Desde los primeros días de asumir su cargo, el Presidente Chanis sufre abiertamente las presiones del Comandante Remón, las cuales vulneraban su autoridad y desafiaban su frágil respaldo partidista. Cansado de esta situación y de múltiples acusaciones en contra del Coronel Remón por actuaciones al margen de la Ley., el mandatario procede a exigirle la renuncia al Comandante de la Policía., situación que crea otra crisis en el país.
La exigencia del Presidente Chanis no es acatada por el Comandante Remón, el cual amenaza al mandatario, exigiéndole que tenía que dimitir, y que de no hacerlo lo derrocaría en un asalto armado al Palacio Presidencial. El Presidente Chanis no tuvo otra opción que dimitir ante la amenaza de la bota militar y los intereses personales de Remón., la renuncia la hizo efectiva el día 20 de noviembre de 1949.
A consecuencia de la renuncia del Dr. Chanis y ante los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, toma posesión del cargo de Presidente de la República Roberto Chiari Remón, Vicepresidente de la República.
Días después de su dimisión el Dr. Chanis se apersonó a la Asamblea Nacional, para retirar su renuncia, convencido por el grupo político Frente Patriótico, el cual asumiría la defensa de su causa en el hemiciclo legislativo.
Después de realizar sus descargos en la Asamblea Nacional, el Dr. Chanis, acompañado de simpatizantes trató de dirigirse al Palacio Presidencial con la intención de reasumir el cargo de Presidente, paso que fue interrumpido por un fuerte contingente armado de la Policía Nacional en unas de las esquinas de la Plaza Catedral. La Policía Nacional disolvió la manifestación con disparos al aire, sin embargo la escaramuza produjo una docena de heridos de bala.
La situación en el país se tornaba caótica ya que la Policía Nacional estaba actuando al margen de los poderes del Estado y en abierta defensa de los intereses personales del Comandante Remón.
Mientras se daban estos sucesos el Presidente Chiari elevaba a la Corte Suprema de Justicia consultas en cuanto a la legalidad del ejercicio de su cargo como primer mandatario de la nación. La Honorable Corte Suprema de Justicia en un fallo histórico para nuestra vida política nacional, con carácter de urgencia, da respuesta al encargado de la Jefatura del Estado, Roberto F. Chiari y le responde que el Dr. Daniel Chanis Jr. continuaba siendo Presidente Constitucional de la República y que la permanencia de Chiari en el poder tenía carácter temporal.
Después de haber recibido el documento Oficial en cuestión, Chiari abandona el Palacio de las Garzas. La Presidencia de la República se encontraba en acefalía y el país estaba a la deriva.
El Coronel Remón en una situación inesperada y frente a la aguda crisis Institucional, el día 24 de Noviembre de 1949, hizo reunir al Jurado Nacional de Elecciones para que realizara un recuento de los votos de los sufragios populares de 1948, acción que tuvo como resultado el reconocimiento del triunfo electoral del Dr. Arnulfo Arias sobre Domingo Díaz. El nuevo recuento de votos arrojó los siguientes resultados: Arnulfo Arias Madrid 74.080 votos, Domingo Díaz Arosemena 71.536 votos.
Al conocerse la noticia del recuento de votos por el Jurado Nacional de Elecciones, desde las primeras horas de la noche del día 24 de noviembre de 1949 el pueblo eufóricamente se tiró a la calle, y en todas las avenidas de la ciudad se escuchaba al unísono el estruendo de los gritos de gargantas entusiastas que vociferaban PRA… PRA… PRA…, haciendo alusión al glorioso Partido Revolucionario Auténtico.
También a esas horas de la noche las masas del Partido Revolucionario Auténtico se congregaron en el Parque de Santa Ana con banderolas, de allí partieron en una monstruosa manifestación por la Avenida Central y Avenida B, vociferando PRA… PRA…PRA…, hasta llegar a la Presidencia de la República para saludar al Presidente Constitucional de la República, Dr. Arnulfo Arias Madrid, quien se encontraba en el Palacio de Las Garzas y quien procedió a dirigirse por medio de un micrófono a la ciudadanía.
Al día siguiente, 25 de Noviembre de 1949, el Dr. Arias es reconocido oficialmente por la Asamblea Nacional como Presidente Constitucional de la República de Panamá.
Este Segundo Gobierno del Dr. Arias se caracterizó por no tener el apoyo de los otros poderes del Estado (Asamblea Nacional y Órgano Judicial) y de la Policía Nacional, entidades surgidas del fraude del año „48 o de las manipulaciones políticas de la Asamblea Constituyente de 1946. Inclusive estos entes junto al Partido Liberal inician fuertes controversias contra el Dr. Arias y una campaña de duras acusaciones con el objetivo de desprestigiar a su gobierno. Todo esto sumado a los constantes desordenes y tiroteos en las calles entre Sectores de las Extremas Izquierdas y la Policía Nacional, como los disturbios acaecidos el día 3 de Mayo de 1951 en la Plaza de Santa Ana entre militantes del Partido Frente Patriótico y la Policía Nacional, que arrojaron varios heridos de bala y decenas de personas arrestadas.
Frente a este escenario político desestabilizador que tenía como intención en propiciar el caos en el país para provocar el desorden, la anarquía, e impedir la gestión gubernamental, el día 7 de Mayo de 1951 se reunió el Consejo de Gabinete para derogar la Constitución Nacional de 1946, disolver la Asamblea Nacional y declarar en interinidad a los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
Esta medida del gobierno del Dr. Arias tenía como propósito el retorno del orden y la paz Institucional al país.
La decisión del Gabinete, plasmada mediante Decreto, era del tenor siguiente:
Decreto de Gabinete
(de 7 de mayo de 1951)
“Por el cual se pone en vigor la Constitución de 1941”
Que la Constitución de 1946 contiene normas que imposibilitan la adopción de providencias para conjurar la grave crisis económica y fiscal porque atraviesa el país y para aliviar la precaria situación económica del pueblo panameño; y que ella contiene disposiciones que impiden al Gobierno tomar medidas contra las actividades disolventes de grupos enemigos del orden social y del sistema democrático de Gobierno;
Que la seguridad del Estado se encuentra gravemente amenazada por las actividades disolventes que vienen desplegando conocidos elementos de filiación comunista y de grupos afines a éstos, como lo prueba la crisis provocada contra entidades bancarias nacionales;
Que tales actos parte de un amplio plan internacional encaminado a socavar el sistema democrático de gobierno que rige en los países americanos, mediante el debilitamiento de la economía nacional;
Que dicho Estatuto no ofrece al Estado los recursos adecuados para que pueda cumplir con rapidez y eficacia sus compromisos internacionales y contribuir a la defensa del Canal de Panamá y del Hemisferio Occidental frente a la actual crisis mundial;
Que existe en todos los Distritos de la República un gran clamor popular por la restauración de la Constitución de 1941, manifestado insistentemente, desde hace tiempo, en distintas formas.
DECRETA:
Artículo 1. Pónese en vigor, a partir de la fecha, la Constitución de 1941, y declárese sin efecto la Constitución de 1946.
Artículo 2. Declárase sin efecto el Título 2° del Estatuto Constitucional de 1941 que trata sobre nacionalidad y extranjería y modificase el apartado 2) del artículo 142 del mismo Estatuto en lo que se refiere al nombramiento y período del Procurador General y sus suplentes y demás funcionarios del Ministerio Público, así; “El Procurador General y sus suplentes serán nombrados por el Presidente de la República para un período de seis años; los demás funcionarios del Ministerio Público serán nombrados por el funcionario inmediatamente superior en jerarquía”.
Artículo 3. Suspéndase por el tiempo que las circunstancias lo requieran los efectos del artículo 28 de la Constitución de 1941, referente al recurso de Habeas Hábeas.
Artículo 4. Continuarán en vigor las disposiciones en materia de nacionalidad y ciudadanía y sobre división territorial dictadas desde 1946, incluso el Título II de la Constitución de 1941. En vigor quedan también todas las leyes por medio de las cuales han sido ratificados Tratados y Convenciones Internacionales.
Artículo 5. Quedan en vigor así mismo los Códigos, Leyes, Decretos- Leyes, Decretos y Resoluciones Ejecutivas que nos sean contrarias a la Constitución
de 1941. En vigor quedan también todas las leyes por medio de las cual esto en lo que han sido ratificados Tratados y Convenciones Internacionales.
Artículo 6. El Poder Ejecutivo, mientras se integre el nuevo Poder Legislativo, dictará por medio de decretos de Gabinete las disposiciones legales que sean necesarias para el desarrollo de la Constitución de 1941.
Artículo 7. A partir de la fecha de este Decreto queda disuelta la actual Asamblea Nacional y se declaran en interinidad los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia de lo Contencioso Administrativo, el Fiscal del mismo Tribunal, el Procurador General de la Nación y los Magistrados del Tribunal Superior del Trabajo, hasta tanto el Poder Ejecutivo proceda a hacer nuevos nombramientos de acuerdo con la Constitución de 1941 y la Ley.
Artículo 8. El Poder Ejecutivo oportunamente convocará a elecciones para elegir diputados a la Asamblea Nacional y Representantes a los Ayuntamientos Provinciales. A la próxima Asamblea que se elija le corresponderá ratificar o no las medidas adoptadas en el presente Decreto.
El Decreto lo firman Arnulfo Arias en su calidad de Presidente de la República y por los Ministros José Clemente de Obaldía, de Gobierno y Justicia; Carlos N. Brin, de Relaciones Exteriores; Rodolfo Herbruguer, de Hacienda y Tesoro; Cristóbal Adán Urriola, de Educación Nacional; Celso Carbonell, de Obras Públicas; Norberto Zurita, de Agricultura, Comercio e Industrias, María S. De Miranda, de Trabajo, Previsión Social y Salud Pública y José E. Ehrman, Secretario General de la Presidencia.
Cabe señalar que la legitimidad institucional democrática del gobierno panameñista requería la necesidad de retornar a un programa coherente e integral de desarrollo con participación de toda la sociedad, acto que justificó el Dr. Arias en la retoma de la constitución de 1941, al dejar sin efecto la constitución de 1946.
El martes 8 de Mayo de 1951 opositores del Dr. Arias, entre los que se encontraban dirigentes políticos, miembros de la Asamblea Nacional, Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, líderes estudiantiles, gremiales y sindicalistas, solicitan al Coronel Remón su intervención personal para que solicitara al Dr. Arnulfo Arias que derogara el decreto que ponía en vigencia la Constitución de 1941. El Coronel Remón Cantera se comunica varias veces en el día con el Dr. Arias para trasladarle tal solicitud, señalándole que en la calle había resistencia frente a la medida del Consejo de Gabinete, y que era preferible volver a poner en vigencia la Constitución Nacional de 1946. Como era de esperarse, una y otra vez, el Dr. Arias se negó a esta sugerencia.
Como un presagio de los hechos que iban a suscitarse, el día 9 de Mayo de 1951 el Comandante Remón se comunica con el Dr. Arias, informándole que la intención de sus opositores era desplazarlo del poder. Cabe señalar que estos sectores opuestos al Dr. Arias habían convocado una huelga de brazos caídos para ese día, como medida de presión.
En horas de la noche de esa misma fecha, una multitud de militantes del Partido Revolucionario Auténtico se agolpó en las puertas del Palacio Presidencial, pidiéndole al Sr. Presidente que no derogara la Constitución de 1941. Seguidamente el Dr. Arias se asomó al balcón presidencial y después de un emotivo discurso arrojó a la masa reunida la banda presidencial, diciéndoles: “ES DE USTEDES, DEFIÉNDANLA…...”. La muchedumbre del PRA emocionada irrumpió al Palacio Presidencial y en el Salón amarillo con vivas y muestras de apoyo le devolvieron la banda presidencial al Dr. Arias.
También para esas horas la Asamblea Nacional dicta una Resolución destituyendo al Presidente Arias y se solicitaba al Sr. Alcibíades Arosemena, Vicepresidente de la República, que tomara posesión del cargo. Esta decisión de la Asamblea Nacional fue refrendada el día 10 de Mayo por la Corte Suprema de Justicia.
A la Una y Treinta de la Tarde de esa misma fecha, tropas de la Policía Nacional pertrechadas con armas de combate, al mando del Mayor Timoteo Meléndez, proceden a rodear el Palacio Presidencial, el cual se encontraba poblado por más de Mil simpatizantes del Dr. Arnulfo Arias. Con la más grande de las Sañas las tropas policiales cobardemente empezaron a disparar a mansalva con ametralladoras, bombas lacrimógenas y bombas incendiarias en contra de los Panameñistas que se encontraban en Palacio., ataque y fuego que fue respondido valientemente por las huestes del Partido Revolucionario Auténtico, los cuales tenían la única convicción de defender la Democracia y al gobierno Constitucionalmente elegido.
La sangrienta batalla que se libraba se prolongó hasta las Cuatro y Treinta de la tarde. Varias veces el Dr. Arias pidió una tregua para que desalojaran a los heridos que estaban desangrándose, y a las mujeres presentes, pero en un acto criminal la Policía no accedió jamás a la solicitud.
No fue hasta las Cinco y Cuarenta y Cinco de la tarde, y después de un lanzamiento despiadado de bombas lacrimógenas, que el edecán del Sr. Presidente de la República pide una tregua para retirar a los muertos y heridos. El Dr. Arias tuvo que rendirse para que pudieran llegar las ambulancias.

Dada la tregua, empezaron a bajar de las escaleras del Palacio Presidencial a los muertos en camillas, seguido por los heridos, los cuales fueron conducidos al Hospital Santo Tomás., y los Ministros de Estado y autoridades del derrocado gobierno panameñista., entre los cuales podemos mencionar a José Clemente De Obaldía, Ministro de Gobierno y Justicia., Carlos N. Brin, Ministro de Relaciones Exteriores., Rodolfo Herbruger, Ministro de Hacienda y Tesoro., Cristóbal Adán Urriola, Ministro de Educación Nacional., Celso Carbonell, Ministro de Obras Públicas., Norberto Zurita, Ministro de Agricultura., Comercio e Industrias., María Santodomingo de Miranda, Ministra de Trabajo, Previsión Social y Salud Pública., José E. Ehrman, Secretario General de la Presidencia., Jorge Rubén Rosas, Francisco José Linares, el Ing. Enrique Linares Jr., y el Dr. Quirino Franceschi.
El Dr. Arias acompañado de su esposa Doña Ana Matilde Linares de Arias y de sus fieles seguidores también baja las escalinatas del Palacio de Las Garzas., ya en el último escalón de las gradas, y antes de abandonar en forma definitiva el Palacio Presidencial, hizo un alto para despedirse de la multitud de sus simpatizantes, los cuales serían conducidos con él, a la Cárcel Modelo. El Dr. Arnulfo Arias levantó la mano derecha en su saludo, y en un acto de profundo dramatismo afirmó entonces: USTEDES… COPARTIDARIOS, CUMPLIERON CON SU DEBER. YO COMO MANDATARIO, CUMPLÍ CON EL MÍO. Señalando entonces a la gendarmería ahí presente enfatizó levantando el tono de la voz: ESTOS SON UNOS TRAIDORES. … ¡ VOLVEREMOS ! .

Cabe señalar la actitud animal y criminal de la gendarmería la cual inclusive, después que el Dr. Arias había salido del Palacio, disparaba a quema ropa a todos los que bajaban con las manos en alto, inclusive a los que salían en camillas. Tal es el caso del Ramón Ehrman, Jefe de Prensa y Radio, que estando
herido en una camilla se le acercó un policía y lo arremetió a balazos, causándole la muerte, y de la hermana del Dr. Arias, Doña Josefa Arias Madrid, conocida como la “Chola”, la cual fue herida en una pierna cuando estaba cerca de la Presidencia., cuando ya no había nadie en el Palacio de Las Garzas.
Estos hechos sangrientos y cobardes dejaron un saldo de 25 muertos, 300 heridos y 1,000 militantes panameñistas en prisión entre ellos el Dr. Arias y su esposa Ana Matilde Linares de Arias.
Después del cruento golpe de Estado, el Dr. Arias es sometido a un juicio amañado por la Asamblea Nacional, la cual el día 25 de Mayo de 1951, en un acto absurdo, le priva a perpetuidad sus derechos políticos. El Caudillo recibe la sentencia de este Órgano del Estado con desprecio olímpico, leyendo Kon - Tiki, un libro de aventuras.
Al darle la palabra sus juzgadores, el Dr. Arias expresaba en el juicio las siguientes palabras sabias: “VOX POPULI, VOX DEI”… “EN MIS VEINTE AÑOS DE VIDA PÚBLICA, ME HE DEDICADO A LOS INTERESES DE LA PATRIA; HE BUSCADO LA MANERA DE AYUDAR A LA PATRIA, CON PATRIOTISMO Y CON EL MISMO AMOR QUE USTEDES LE TIENEN. PERO, COMO BIEN LO DIJO EL FISCAL ACUSADOR, ÉSTA ES UNA ASMBLEA POLÍTICA Y ME ESTÁ JUZGANDO POLÍTICAMENTE. YO QUIERO DECIR A USTEDES QUE EL PUEBLO NO HA DICTADO SU FALLO; ÉL LO DICTARÁ A SU DEBIDO TIEMPO.”
“SI HAY ALGUNA CULPA EN MI PROCEDER, ES AQUELLA CULPA DE HABER SIEMPRE PROTEGIDO AL PUEBLO.”
“EL PUEBLO ES QUIEN TIENE QUE DAR EL FALLO.”
El Dr. Arias es condenado al exilio y recupera sus derechos políticos nueve años después, el 3 de Octubre de 1960.
Cabe señalar que a pesar de lo corto del período presidencial del Dr. Arias y de la turbulencia del mismo., este segundo gobierno fue fecundo en el aspecto económico, y entre sus muchos logros estuvieron las leyes de incentivos industriales, la liberación del fondo constitucional, la refundición de la deuda externa y el pago de la deuda interna, consiguiendo el gobierno un superavit presupuestal. Con estos recursos, se mejoraron los servicios sociales del Estado, se pagó la deuda a los particulares y se emprendió un vasto programa de obras públicas que contempló más de 2,000 kms. de caminos y carreteras, escuelas, sistemas de riego, plantas eléctricas, alcantarillados, aeropuertos, centros deportivos y la inauguración de la Ciudad Universitaria.
Los Decretos Leyes No.12 y No.22 de 1950, de incentivos fiscales, crearon las bases jurídicas de la industrialización. En lo social, sobresalieron el sistema de regulación de precios y el Tribunal Tutelar de Menores.
Una vez más los sectores oligárquicos y militares interpusieron sus intereses personales, mezquinos, económicos y de clase, sobre los más caros intereses de la Patria y de las clases sociales más desposeídas del País.
“EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA ES EL JEFE DE LAS FUERZAS ARMADAS DEL PAÍS Y SIENDO COMO SOY UN CIVILISTA LA POLICÍA NACIONAL PROCEDERÁ EN ESA FORMA PARA HONRA DE NUESTRA PATRIA.”
“EL PUEBLO ES EL QUE MANDA Y MANDARÁ DURANTE MI GOBIERNO. DESDE EL PRIMER MAGISTRADO DE LA NACIÓN, HASTA EL MÁS HUMILDE PORTERO NO SOMOS MÁS QUE SIRVIENTES DEL PUEBLO”.
Dr. Arnulfo Arias Madrid - 25 de Noviembre de 1949.
(Cuartel Central de la Policía Nacional de Avenida A.)
 

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